Wednesday, May 13, 2020

Atención Séptimos Años!!!

Queridos y queridas:




En la nueva guía de trabajo que se entregó deben realizar el análisis de un texto reconociendo en él "Los doce pasos del héroe"



Para ello les adjunto el formato para completar con la información que extraigan de su lectura. Este formato me lo deben enviar ya completado al correo profe.mnk@gmail.com.


Thursday, May 7, 2020

DESAFÍO SÉPTIMOS AÑOS!!! Comprensión Lectora

DE LA TIERRA A LA LUNA

Julio Verne

Capítulo I
El Club del Cañón y su Presidente
Durante el curso de la Guerra de Secesión, se fundó en los Estados Unidos, en la ciudad de Baltimore, el célebre Gun–Club o Club del Cañón, sociedad que llegó a tener gran influencia. Para pertenecer a él era condición indispensable haber inventado o perfeccionado cualquier arma de fuego: pistolas, carabinas, proyectiles artilleros, etcétera.
En general, los estadounidenses consiguieron dar a sus cañones dimensiones desusadas y sus obuses llegaron a tener un alcance desconocido hasta la fecha.
Los socios del Club eran oficiales de todas las promociones los cuales se apoyaban en muletas, aporreaban el suelo con sus piernas de palo, lucían innumerables cicatrices o bien se veían precisados a servirse de una sola mano por haber perdido la otra.
El día en que la paz se concertó, fue bien infausto para el Club, pues a partir de entonces los socios tendrían que permanecer ociosos.
Poco a poco fueron cesando los cañonazos y enmudeciendo los morteros. Obuses y cañones volvieron a los arsenales. Los grandes proyectiles se apilaron en los depósitos. El aburrimiento se enseñoreó de todos, llegando incluso a oírse alguno que otro ronquido en los salones del club.
—No tenemos ni una guerra en perspectiva –clamaba el famoso J. T. Maston, rascándose la parte de su cráneo reparada con caucho–. Y precisamente cuando esta misma mañana dejé acabado un modelo de mortero llamado a producir una revolución en el arte de la guerra.
—Bueno –dijo entonces el coronel Blomsberry–. Podríamos dedicarnos a experimentos de balística...
Así estaban las cosas cuando los socios recibieron una carta de su presidente, Impey Barbicane, citándoles a una reunión.
En la fecha y hora señaladas, una enorme muchedumbre se agolpaba en los salones del Club del Cañón. Desde luego, todos los socios residentes en Baltimore se hallaban presentes para escuchar el informe de su presidente.
En cuanto a los socios "correspondientes", es decir; los que residían en otras ciudades, llegaron por centenares en tren, en carrozas o en diligencias y, aunque era vasto el Gran Salón de Sesiones, su capacidad se hizo bien pronto insuficiente, de manera que ese conglomerado de ingenieros y técnicos, industriales, capitalistas, matemáticos, químicos e inventores se extendió por las salas y corredores contiguos hasta alcanzar la calle. Todo el gentío estaba ansioso de escuchar las palabras del presidente Barbicane, fuesen éstas un anuncio de esperanza o la notificación final de que el Club pasaría a la extinción.
El inmenso edificio del Club del Cañón tenía un aspecto curioso y apropiado. Todo el amplio local estaba pensado exactamente para sus fines. Altas columnas formadas por cañones primorosamente superpuestos, tenían como pedestales unos morteros descomunales. Sobre estos pilares, la bóveda se alzaba sobre una armazón de hierro armoniosa y esbelta, llegando a parecer un verdadero encaje de fierro fundido admirablemente recortado.
En las paredes, entrelazándose en forma pintoresca, se veían panoplias con trabucos, mosquetes, escopetas, arcabuces, carabinas y toda clase de armas de fuego. La lámpara estaba formada por un millar de revólveres por cuyos cañones surgían llamas de gas, y el alumbrado se complementaba con haces de fusiles artísticamente reunidos, "disparando" también la brillante luz del gas encendido.
Había guirnaldas de granadas y proyectiles de obús, y todos los implementos que usan los artilleros, telémetros, escobillones, baquetas y hasta cureñas, se hallaban dispuestos de tan artística manera que nunca nadie se imaginaría que tuviesen un fin mortífero y no decorativo.
El presidente, con un secretario a cada lado, tenía la ubicación y el aspecto de un Júpiter Tonante. Frente a él, en vez de campanilla, tenía un revólver que disparaba en forma especialmente estrepitosa.
Impey Barbicane era un hombre de unos cuarenta años, sereno, frío, austero, de carácter esencialmente formal y reconcentrado; exacto como un cronómetro, tenía un temperamento a toda prueba y resultaba inquebrantablemente resuelto a todo. Poco caballeresco, aunque aventurero, siempre estaba dispuesto a pasar de la teoría a la práctica hasta en las empresas más temerarias. Era lo que podríamos decir; un yanqui completo.
Poseía una fortuna considerable cuando fue nombrado director de artillería durante la guerra. Se demostró de inmediato fecundo y audaz en invenciones e ideas, dando un incomparable desarrollo a los progresos del arma.
Era un hombre de mediana estatura que, rara excepción entre los miembros del Club, tenía todos sus miembros ilesos. Su rostro parecía dibujado con carbón y tiralíneas, y todo su carácter se reflejaba en su perfil a la vez decidido y aristocrático.
A su alrededor; sus colegas conversaban estrepitosamente, sin lograr distraerle. Se interrogaban unos a otros, echaban a rodar conjeturas y suposiciones, examinaban a su presidente tratando de adivinar qué era lo que se traía entre manos, sin lograr sacar conclusión alguna de esas facciones imperturbables.
Al dar las ocho, el reloj del gran salón estremeció el aire con igual número de estruendosos disparos. Barbicane se levantó. Un silencio sepulcral se extendió y el orador, con tono ligeramente melodramático, se expresó en los siguientes términos:
—Intrépidos colegas:... Ha transcurrido mucho tiempo ya desde que la paz nos ha condenado a una ociosidad lamentable...
Una barahúnda de exclamaciones, protestas, lamentos y varias palabrotas irreproducibles se extendió por todas partes para luego acallarse poco a poco.
—Hace algunos meses, queridos colegas, me pregunté qué empresa grandiosa, digna del siglo en que vivimos, podríamos iniciar sin alejarnos de nuestra especialidad, las venerables artes y ciencias de la artillería... Y me pregunté también si los actuales progresos de la balística nos permitirían salir airosos de un intento formidable. Durante todos estos meses he investigado y calculado laboriosamente hasta concebir un plan que, estoy seguro, tiene posibilidades de éxito. Un plan que en cualquier otro país sería del todo irrealizable. Es un proyecto digno de nosotros, digno de la brillante y tonante historia del Club del Cañón y que, sin duda, producirá mucho, muchísimo ruido en el mundo entero.
El sólo mencionar la detonante palabra "ruido" desató una ovación entre la muchedumbre de los concurrentes. Barbicane se acomodó el sombrero de copa en su cabeza y continuó su discurso con voz tranquila.
—Quiero hablarles a ustedes de la Luna, del espléndido astro de la noche –hizo una pausa y continuó con tono dramático–... ¡Acaso nos esté reservada la gloria de ser los primeros colonos terrestres de ese mundo jamás alcanzado por la humanidad! Si ustedes comprenden este proyecto y si cuento con el apoyo de todos, yo los conduciré a la conquista de la Luna... ¡La Luna será un nuevo Estado de la Unión!... ¡Seremos los Estados Unidos de América y la Luna!
Tras unos largos, infinitos segundos de silencio absoluto, una tormenta de aplausos, un huracán de aclamaciones estremeció hasta los cimientos del gran edificio.
Cuando la excitación amainó lo suficiente para hacerse oír, Barbicane continuó, en un tono más sereno:
—Ya saben ustedes cuántos progresos ha hecho la balística de algunos años a esta parte y a qué grado de perfección hubiesen llegado las armas de fuego si la guerra no hubiese terminado de pronto. Todos sabemos bien que podemos construir cañones de acero de resistencia ilimitada, capaces de admitir cargas aterradoras de explosivos químicos nuevos, más poderosos que la vieja pólvora. Pues bien, partiendo de ese principio, me he preguntado a mí mismo si por medio de una pieza de artillería suficientemente adecuada, establecida en determinadas condiciones, podríamos quizás apuntarle un gran cañonazo a la luna.
Al oír esto, un grito de asombro brotó de un millar de pechos sobrecogidos. La batahola de entusiasmo que siguió es imposible de narrar. Durante casi diez minutos todos gritaron al mismo tiempo, algunos proponiendo ya sus aleaciones metálicas, sus explosivos, sus sistemas de puntería y sus cálculos improvisados. Finalmente Barbicane consiguió retomar la palabra, apoyándose en seis estruendosos disparos de su gran revólver.
—¡Déjenme terminar; maldita sea! –bramó, y luego prosiguió en tono tranquilo–. He examinado el asunto en todos sus aspectos, resuelta y minuciosamente. De acuerdo a mis estudios efectuados al respecto, he llegado a la conclusión de que todo proyectil que alcance una velocidad inicial de diez kilómetros por segundo, que haya sido correctamente apuntado de acuerdo a las trayectorias de nuestro planeta y su hermoso satélite, habrá de llegar necesariamente a hacer blanco medio a medio en la Luna. Así, pues, distinguidos y valientes colegas, tengo el honor de proponer a ustedes que intentemos llevar a cabo este, digamos, pequeño experimento, que por cierto hará mucho ruido en todo el mundo.

DESAFÍO SEXTOS AÑOS!!! Comprensión Lectora


Lee el siguiente texto: 


HISTORIA DE POR QUE LA LLOICA TIENE EL PECHO COLORADO

Resulta que una vez, hace muchos, pero muchos años, andaba por unos potreros un Hombre, morral al hombro y escopeta lista, viendo si veía algún pájaro para hacerle la puntería. Y en esto se encontró con una Lloica, muy distraída en la rama de un roble, cantando una tonada que recién había aprendido. Verla el Hombre, hacer puntería y disparar fue todo uno.
Pero resultó que la escopeta estaba mal cargada y el tiro reventó, hiriendo en la cara al Hombre, en tal forma, que quedó medio ciego, dando grandes gritos de dolor y auxilio.
Por los contornos no pasaba un alma.
La Lloica, mientras tanto, había volado a un árbol lejano, y desde allí, muy asustada por el peligro que acababa de correr, miraba al pobre Hombre bañado en sangre y quejumbroso.
--Socorro... Socorro... Me he quedado ciego... Auxilio...
Y sus gritos se perdían por las quebradas inútilmente.
Poco a poco el Hombre dejó de gritar. Daba ahora ayes y suspiros y al fin pareció perder el conocimiento y se quedó inmóvil, recostado en el pasto y con la cara mirando al cielo.
La Lloica, mientras tanto, se había ido acercando lentamente, de árbol en árbol, hasta quedar sobre aquel que cobijaba al herido. Desde ahí siguió un rato observándolo. Y cuando se convenció de que estaba como muerto, de un vuelo se dejó caer sobre el pecho del Hombre, escuchando atentamente si el corazón latía aún.
La Lloica era una buena avecilla del bosque, temerosa del Hombre y de su malignidad que se distrae matando. Pero al propio tiempo tenía por el Hombre un gran respeto y admiración: por el hombre que sabe cantar, que sabe silbar, que sabe hablar y. en cuyas manos están el Bien y el Mal de los habitantes de los bosques. Y la Lloica, que nunca había visto abatirse y morir a un Hombre, tuvo una gran compasión por éste que ahí alentaba apenas.
Entonces la Lloica fue hasta el río y trajo unas gotitas de agua, que echó en la boca del Hombre, y fue de nuevo al río y trajo otras gotitas que refrescaron sus heridas, y fue hasta la montaña y trajo hierbas medicinales que fue poniendo sobre las llagas que eran los ojos, y de nuevo trajo agua y de nuevo trajo hierbas, y tanto trabajó la pobre y con tanta inteligencia, que al fin el Hombre dio un suspiro hondo y pareció recobrar el conocimiento.
Entonces la Lloica llamó a la Brisa, que todo lo sabe porque hasta por las rendijas se mete para curiosear, y le preguntó dónde vivía el Hombre. La Brisa dio la dirección y la Lloica se fue de un vuelo hasta la casa que estaba en la colina rodeada de jardines. Ahí llamó al Perro y le dijo:
--Avisa a tus patrones que el Hombre está herido en el potrero, al comienzo de la montaña.
El Perro empezó a ladrar desesperadamente, a correr, a aullar. Hasta que llamó la atención del Hombre Viejo y del Hombre Joven, que salieron detrás de él, encontrando al herido.
Mientras tanto, la Lloica estaba feliz en la rama del roble viendo cómo, con grandes precauciones, se llevaban al Hombre en una improvisada camilla. El Hombre estaba salvado...
Pero resulta que entonces oyó a la señora Cachaña que le decía:
--¡Qué linda pechera roja tiene usted, comadre Lloica! ¿Dónde la ha comprado?
La Lloica se dio cuenta de que la sangre del Hombre le había manchado toda la pechuga.
Y la señora del Jote --que ni siquiera tiene nombre, y que estaba por allí cerca-- se dirigió a la Lloica en forma insidiosa y llena de envidia.
Pero resulta que aquel día San Pedro había bajado a la Tierra a tomar un poquito de fresco a la sombra de unos hualles y había visto todo lo pasado. Entonces se acercó a las aves y les dijo:
--Atestiguo que la Lloica tiene el pecho manchado por obra de una buena acción. Y en premio de ella, con la venia del Padre que está en los cielos, desde hoy en adelante tendrá sobre su noble pecho un escudo escarlata.
Y ya saben ustedes por qué la Lloica tiene esas plumillas rojas que le hacen tanta gracia.


Ahora, y en base a la lectura realizada, responde el siguiente cuestionario:




ATENCIÓN!!! Entrega de información relevante


Estimados estudiantes: 

 ¿Cómo están? Espero se encuentren bien junto a sus familias. 


 Por indicaciones de UTP se comenzará a solicitar el material de estudio que han realizado. Con respecto a ello quiero informarles lo siguiente: 


  • Sextos Años: NO SOLICITARÉ MATERIAL PARA CORRECCIÓN, ya que ustedes se encuentran realizando el cuadernillo Caligrafíx; y este será evaluado al momento de retornar a clases presenciales. 



  •  Séptimos Años: NO SOLICITARÉ MATERIAL PARA CORRECCCIÓN, ya que la última actividad consiste en desarrollar, en sus cuadernos, preguntas a partir de la lectura de "Teseo, el vencedor del minotauro". Esa actividad ustedes la utilizarán para desarrollar la nueva actividad que enviaré el día jueves 14 de mayo, por lo que NO SOLICITARÉ CUADERNOS PARA CORRECCIÓN.
Recuerden chic@s... Cualquier duda o consulta nos podemos comunicar por este blog o por correo electrónico.

Espero nos veamos pronto!!! Cariños 👱

Wednesday, May 6, 2020

Novedades día del libro!!!

Estimados estudiantes:

Quisiera compartir con ustedes una fotografía del trabajo voluntario realizado por una compañera, en conmemoración del "Día del Libro". Es un hermoso trabajo que muestra la motivación y esfuerzo por el aprendizaje, además de reservar un espacio en su    hogar para la lectura y la recreación.
Hago publicas mis felicitaciones para ella por el trabajo realizado y... queda pendiente el regalito para cuando volvamos a clases presenciales.

MUCHAS GRACIAS POR TU MOTIVACIÓN Y ENTREGA A LA ASIGNATURA!!!




Thursday, April 23, 2020

Día del Libro



La historia del libro se hace festiva y surgen actividades literarias en toda partes del mundo: El día 23 de abril se celebra el día del libro internacional. 

El Origen del día del libro se remonta a 1926. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega.

En 1995 el Día del Libro se convierte en una FIESTA MUNDIAL. Esta festividad fue propuesta por la Unión Internacional de Editores(UTE), y presentada por el gobierno español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En 1995, se aprobó proclamar el 23 de abril de cada año el "Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor".


Como escuela Pedro Antonio González, desde hace años que hemos celebrado de diversas y entretenidas formas el día internacional del libro. Hoy, a nivel mundial, estamos en una situación de excepción y te queremos invitar a celebrarlo desde tu casa. 


1°- Realiza un resumen, una infografía, un cómics, un diorama (maqueta) del último libro que leíste.

2°- Lee en casa con tu familia, un fragmento de alguna historia que te guste.

3°- Con cajones de fruta (si te puedes conseguir algunos) confecciona una BIBLIOTECA PERSONAL. Puedes pintarla y decorarla a gusto para que guardes ahí tus libros.

4°- Crea un disfraz con ropa antigua o de reciclaje de cualquier personaje de literatura (libro, cuento, mito, leyenda) que te guste. 

5°- Con algún trozo de cartón reciclado que tengas en casa recorta un rectángulo de 15 o 20 centímetros. Decóralo con alguna temática literaria que hayas leído y construye un separador de páginas.


La actividad que realices, tómale una fotografía y envíamela al correo o whatsapp personal

Tendrás un premio cuando nos veamos en la escuela nuevamente.

Te recomiendo CIUDADSEVA una página donde podrás leer cuentos, poemas y obras dramáticas clásicas.




Te dejo el link           https://ciudadseva.com/

Monday, April 6, 2020

Crítica Literaria

Hola Chic@s:

Les recuerdo que el plazo de entrega para la crítica es el jueves 9. He estado revisando trabajos enviados a mi correo o por el blog. Les recuerdo que cualquier duda la pueden publicar directo por el blog y si prefieren me envían su trabajo por correo y yo les revisaré.

Recuerden:

-  Revisar la pauta de trabajo entregada

-  Revisar el tipo de letra, tamaño, color, márgenes e interlineado

-  En la portada deben colocar la fecha de entrega dada en la pauta